— JUAN GUERVÓS, UNA VUELTA A LA PINTURA —

Exposición • Del 6 de marzo al 7 de abril • Las Paredes del Gran Café

‘El Oficio de Pintor’ (extracto) Julio Vázquez

Cuando hablamos de Arte Contemporáneo, seguro que se nos vienen a la cabeza multitud de imágenes de obras y artistas, a los que podríamos asociar adjetivos como ‘nuevo’ o ‘moderno’, donde predomina la multidisciplinariedad, nuevos materiales, etc.

Pero si nos atenemos al sentido literal del término contemporáneo, el abanico puede ser mucho más amplio, pudiendo prestar atención a artistas que están creando en nuestro tiempo, pero que han optado por conservar lo que podríamos denominar como el ‘oficio de pintor’, donde la técnica pictórica toma el protagonismo, con el afán de dotar de magia la representación realista de lo que vemos, valiéndose para ello de las únicas herramientas de las que se precisa, lienzo, colores y pinceles.
Por ello, hemos querido realizar un alto en el camino, poniendo en valor una pintura realista, clásica, una pintura que corrió mejor suerte en otros tiempos, pero no por ello carente de calidad, belleza, ni mucho menos de valor artístico.

En este contexto se sitúa Juan Guervós, protagonista de la nueva exposición de ‘Las Paredes del Gran Café’; artista autodidacta, empeñado desde niño en perfeccionar su técnica artística y que actualmente comparte sus conocimientos como profesor de pintura.

 ESPACIO EN BLANCO

‘Guervós, una vuelta a la Pintura’ consta de 14 obras, en su mayoría de gran formato, donde el artista despliega su virtuosismo entre paisajes, membrillos e incluso surrealismo. Por tanto, contemplar esta exposición nos trae dispares sensaciones y experiencias, según se van descubriendo las obras.

Si empezamos observando los paisajes de Guervós, recibimos la grandiosidad de los espacios naturales abiertos, donde el artista emplea un recurso propio de la Pintura Barroca, como es la disposición de una línea de horizonte muy baja, con una única y clara intención, dar protagonismo a los cielos representados, un recurso que se entiende lógico en un artista afincado en Extremadura.

Continuando por la muestra, el artistas nos invita a pasar de las ‘macronaturalezas’ representadas en los paisajes, a las ‘micronaturalezas’ representadas por el detalle de su serie de membrillos.

La delicadeza de esta serie, cercana al ‘Hiperrealismo’, denota el carácter perfeccionista que marca el estilo de este artista, sin olvidarnos de cierta tendencia a la experimentación, como podemos ver, si nos paramos a observar los fondos sobre los que reposan los membrillos, donde las texturas y abstracciones dotan de originalidad a cada pieza.